Introducción
(Vídeos al final del texto)
La geometría tradicional, la euclidiana, aquella que aprendimos en la escuela, nos enseñaba que una montaña podía ser un triángulo, una manzana un círculo y un rostro, un óvalo. Sin embargo si miramos más en detalle, podemos ver que la silueta de una montaña tiene más complejidad que un simple triángulo. Existe una rugosidad, una irregularidad que a lo lejos no se ve, pero que para un montañista es evidente e incluso vital. Esto mismo lo podemos apreciar en la línea de la costa. Si vemos una foto satelital veremos simplemente una línea serpenteante dibujando bahías, playas, ensenadas y penínsulas muy distintas unas de otras. Pero si nos acercamos veremos que una playa tiene a su vez otras irregularidades; tiene a su vez pequeñas bahías, ensenadas y penínsulas. Si nos acercamos más aún, veremos más rugosidades. Nos encontramos entonces con esta idea poderosa de las matemáticas llamadas fractales (del griego fractus=quebrado, fracturado). Esta geometría nueva se nos muestra con una complejidad que imita a la natural, o bien puede ser que se trate efectivamente del descubrimiento de unas leyes matemáticas sutiles que dominan en la naturaleza.
Desde la forma que adquiere un árbol hasta la manera, también similar, en que se estructuran las arterias ramificadas de nuestro cuerpo. Desde los remolinos de la crema en una taza de café, pasando por los de los tornados, hasta llegar a las espirales de las galaxias.
Esta geometría fue descubierta y estudiada por Benoit Mandelbrot.
A continuación 3 vídeos breves (Tiempo total 7m:30s aprox):
1. La Naturaleza de las Fractales (fragmento) (2m:57s)
2. Entrevista a Benoit Mandelbrot, por Eduard Punset (fragmento) (3m:15s)
3. Clip Fractal con fotogramas de estructuras fractales por ordenador (1m:25s)
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martes, 22 de julio de 2008
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